El videojuego escogido para analizar sus propiedades espaciales es Solitaire Epic (versión digital del juego Solitario). Su estructura se compone de un único plano sólido totalmente estático, en el cual se ubican las cartas utilizadas para jugar. Algunas cartas están apiladas unas sobre otras. Sin embargo, el jugador solo puede interactuar con las que se encuentran más arriba. Las cartas se deslizan sobre de la superficie del juego, imitando el arrastre que podemos realizar con las manos con un objeto sobre una superficie. No pueden ser arrastradas más allá del borde de la pantalla, que parece simular el límite de una mesa de casino forrada de verde. La textura que propone el juego es de dos tipos. Está el trazado abierto, que se puede dar al agarrar y sostener con un clic alguna de las cartas. Con esta acción podemos mover la carta libremente, aunque al soltarla esta volverá deslizándose a su posición original. El otro tipo de trazado que se puede generar es ...